PRINCIPIOS PSICOTERAPÉUTICOS BÁSICOS

“Loco es aquel que, haciendo siempre lo mismo, espera resultados diferentes”. A. Einstein

“El amor jamás muere de muerte natural; muere porque no sabemos reponer los manantiales que lo alimentan.  Anaïs Nin 

“No puedes enseñarle nada a un hombre, sólo puedes ayudarle a descubrirlo por sí mismo”. Galileo

Son doce los principios psicoterapéuticos básicos, entre otros, que utilizo en el tratamiento. He tratado de exponerlos de una manera esquemática y sencilla. Al alcance de la mayoría de las personas

Me parecen claves, sirven no solo para personas con trastornos, sino también para cualquier persona que desee conseguir bienestar personal y calidad de vida.

Los vengo utilizando en mi larga experiencia como psicoterapeuta.

Son los siguientes:

1º- Las TRES “P” que definen nuestra IDENTIDAD

2º.- El arte de SABER DECIR NO…

3º.- El arte de CONTROLAR LAS EMOCIONES

4º.- Tres ACTITUDES BÁSICAS

.- Los ESTADOS DEL YO que evidenciamos en las relaciones

6º.- Las ETAPAS del CAMBIO

7º.- Las CONDICIONES BÁSICAS para el CAMBIO

8º.- El FALSO PODER de HACER DAÑO

9º.- CÍRCULO TÓXICO

10º.- TRIÁNGULO TRÁGICO CÓMICO

11º.- ACTITUDES ante los TRASTORNOS SEXUALES

12º.- CLAVES para que una RELACIÓN DE PAREJA funcione

1.- LAS TRES “P” QUE DEFINEN NUESTRA IDENTIDAD

 LAS TRES “P” QUE DEFINEN NUESTRA IDENTIDAD: “P” DE PODER, “P” DE PERMISO Y “P” DE PROTECCIÓN: ¿QUIÉN MANEJA MI BARCA…? (Análisis transaccional, Eric Berne, Terapia Gestalt, Fritz Perls)

¿Quién tiene el Poder de mi vida, quién da los Permisos y quién Protege mi vida?, en definitiva: ¿Quién maneja mi barca quién, que a la deriva me lleva…? (Dolores Amaya, cantante de Eurovisión).

Define nuestra Identidad. Son las tres columnas básicas de nuestra Personalidad.

 ¿A quién doy el Poder? ¿Quién da los Permisos? ¿Quién me Protege?

Si yo no los poseo es porque se los he dado a alguien (personas) o a algo (adicciones, emociones, trabajo, religión, política etc.) 

Su dominio y posesión producen bienestar, autoestima, confianza, seguridad, equilibrio personal y mejoran las relaciones, así como su carencia producen malestar, desequilibrio emocional, deterioran las relaciones y producen trastornos de salud mental.

2.- EL ARTE DE SABER DECIR NO…

EL ARTE DE SABER DECIR NO… Y NO SENTIRSE CULPABLE (Terapia cognitiva, emotiva, conductual, Albert Ellis)

            Saber decir No en el momento oportuno, a la persona o personas correspondientes y en toda circunstancia, cuando realmente queremos decirlo y, no sentirnos culpable, es un arte que no se aprende en los libros sino en la práctica diaria en relación con uno mismo y con los demás.

Es un principio psicológico básico para sentirnos bien. De lo contrario, nos acostumbramos a depender de lo que piensan o sienten los demás.  Crea vacío, complejo de inferioridad, inseguridad y baja autoestima.

Al contrario, aprender a decir No, produce seguridad, confianza en uno mismo, autoestima y bienestar personal.

Nos hace sentir responsables, nunca culpables. La culpabilidad no es sana. Desde la culpabilidad siempre repetimos los mismo.

3.- EL ARTE DE CONTROLAR LAS EMOCIONES (Terapia Gestáltica. Emociones y Sentimientos)

Emociones no son sentimientos.

Las emociones son reacciones afectivas, breves y espontáneas, que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del individuo (Wikipedia). Unas son primarias, innatas al ser humano, se heredan genéticamente y no se adquieren, como la tristeza, el miedo, la sorpresa, el enfado, el amor, la alegría. Otras secundarias, todas aquellas que se relacionan con ellas. Por ejemplo: Tristeza: tormento, pesimismo, pesar, decepción, remordimiento, rechazo, bochorno, sufrimiento, congoja, disgusto, alienación, añoranza, humillación, depresión, suplicio, culpa, aislamiento, derrota, insulto, melancolía, vergüenza, abandono, lástima, desesperación, infelicidad, dolor, desaliento, arrepentimiento, soledad, inseguridad, condolencia. Miedo: alarma, terror, nerviosismo, aflicción, shock, pánico, tensión, pavor, histerismo, desasosiego, susto, humillación, preocupación, horror, ansiedad. Sorpresa: asombro, pasmo. Enfado: enojo, malhumor, indignación, amargura, venganza, irritación, exasperación, furia, odio, desagrado, envidia, inquietud, frustración, cólera, aversión, resentimiento, celos, fastidio, hostilidad, menosprecio, repugnancia, aspereza, ira, violencia, rencor. Amor: adoración, atracción, sentimentalismo, afecto, cuidado, deseo, ternura pasión, cariño, compasión, capricho, simpatía. Alegría: emoción, jovialidad, felicidad, euforia, contento, triunfo, fascinación, dicha, júbilo, entusiasmo, estímulo, alivio, deleite, jolgorio, satisfacción, esperanza, regocijo, buen humor, gozo, brío, agradecimiento, éxtasis, excitación, orgullo, embeleso. (Leslie Greenberg).

Los sentimientos son emociones prolongadas en el tiempo. Lo básico para controlar nuestras emociones es “darse cuenta de ellas”. Pensamientos y emociones están profundamente imbricadas. Cuando dominan la mente entonces nuestro cerebro está lleno de ruidos y reina el caos y la confusión. Controlar pensamientos y emociones es un arte, que solo se logra cuando la mente está tranquila no tranquilizada, quieta no aquietada por ninguna metodología, es decir, cuando la mente consigue el silencio pasivo y alerta. Entonces se produce la acción sana (J. Krisnhamurti).

4.- TRES ACTITUDES BASICAS

LAS tres actitudes básicas ante los conflictos son: PASIVA, ASERTIVA, Y AGRESIVA (Terapia cognitiva, emotiva, conductual, Albert Ellis)

“Actitud es un sentimiento interior expresado en la conducta”, así de claro lo tiene Rick Astley. La relación entre actitud-conducta y emoción-sentimiento es evidente. Se dan tres actitudes básicas ante cualquier problema o conflicto, acompañadas de sus correspondientes emociones y sentimientos: 

ACTITUD PASIVA: De evitación, huida. Las emociones primarias que acompañan a dicha actitud suelen ser: El Miedo: y las que se relacionan con él: alarma, terror, nerviosismo, aflicción, shock, pánico, tensión, pavor, histerismo, desasosiego, susto, humillación, preocupación, horror, ansiedad. La Tristeza: tormento, pesimismo, pesar, decepción, remordimiento, rechazo, bochorno, sufrimiento, congoja, disgusto, alienación, añoranza, humillación, depresión, suplicio, culpa, aislamiento, derrota, insulto, melancolía, vergüenza, abandono, lástima, desesperación, infelicidad, dolor, desaliento, arrepentimiento, soledad, inseguridad, condolencia. La Sorpresa: asombro, pasmo.

Cuando uno evita el conflicto por miedo, tristeza o sorpresa, y sus derivadas, no lo afronta, siente malestar y culpabilidad. Su mente crea caos y confusión. Las relaciones se estancan o complican.

ACTITUD ASERTIVA: Si uno quiere decir sí, dice sí, y si quiere decir no, dice no. Con firmeza-respeto, exigencia-flexibilidad, disciplina-ternura, al cincuenta por ciento, en un equilibrio emocional sin desviación a ninguna de las partes. Afronta cualquier tipo de conflicto controlando las emociones. En una escala de cero a cien las emociones no pasan de cincuenta. Consigue de este modo el equilibrio emocional entre firmeza-respeto, exigencia-flexibilidad, disciplina-ternura. Afronta los problemas, no huye ni ejerce violencia.

Actitud asertiva, produce bienestar, sin atisbo de culpabilidad. Es amor auténtico. Mejora las relaciones, aunque el conflicto no se resuelva. Crea autoestima, seguridad, confianza, y autoridad ante los demás. Desparece el caos y la confusión. La mente permanece tranquila y quieta. Fruto del silencio pasivo y alerta, y se produce la acción adecuada.

 ACTITUD AGRESIVA: violencia física, verbal o no verbal. Las emociones primarias que le acompañan son: El Enfado: enojo, malhumor, indignación, amargura, venganza, irritación, exasperación, furia, odio, desagrado, envidia, inquietud, frustración, cólera, aversión, resentimiento, celos, fastidio, hostilidad, menosprecio, repugnancia, aspereza, ira, violencia, rencor.  

Cuando uno se deja llevar de la violencia física, verbal o no verbal (reproches, gestos agresivos), no afronta el problema, siente malestar y culpabilidad. Su mente crea caos y confusión. Las relaciones se estancan y complican. Conseguir ser asertivos es un arte, que requiere conocimiento de uno mismo, paciencia y humildad. Tiempo y ejercicio. Quien tenga la dicha de tener unos padres, educadores, jefes, directores, políticos, amigos o compañeros asertivos, es como haber encontrado un tesoro. Aunque no se resuelvan los conflictos, pues son cosas de dos o más, uno se siente bien, porque se da cuenta de que ejerce el poder de sus emociones, se da los permisos para ser él mismo y de que su protección sólo depende de él.

5.- LOS ESTADOS DEL YO QUE EVIDENCIAMOS EN LAS RELACIONES

“PADRE – ADULTO – NIÑO” (Análisis transaccional, Eric Berne)

Todos llevamos interiorizado un “Padre, un Adulto, un Niño”, según lo que hayamos experimentado en los primeros años de la vida. PADRE: Hace referencia a la ley, obligaciones, moral, lo que está bien o mal, la autoridad, la ética, el deber, lo que debemos sentir, pensar, hacer, etc. ADULTO: Es el equilibrio entre lo cognitivo, emocional y conductual. Es la conducta asertiva como actitud de vida. NIÑO: Expresa los deseos, impulsos, emociones, la espontaneidad, naturalidad. Puede dar señales de estar herido.

Los cinco primeros años de vida son claves para el desarrollo de los estados del yo, y van a marcar la trayectoria vital. Todas nuestras relaciones van a estar dominadas por dicho desarrollo, bien por el Padre, el Niño o un equilibrio entre ambas, por el Adulto.

Las posibles posiciones existenciales son las cinco que están representadas a continuación, juntamente con los modos o formas de pensamientos asociados:

(YO + TU +): MANIACA. MODO SUPERFICIAL: “Optimismo ingenuo” “Todo va bien… estamos de suerte… es fantástico… no te preocupes, déjame a mí.”

(YO+TU-): PARANOICA. MODO DOGMÁTICO:“Indispensable y con derecho a despreciar a los demás.” (“Yo soy un príncipe, tú eres una rana” E.B.)

(YO – TU-): NIHILISTA. MODO INERTE: “Suicida/homicida, es capaz de morir matando.” “No ir a ningún lado, todo da igual”, “Nada merece la pena”.

(YO-TU+): DEPRESIVA.MODO CONFUSO: “Piensan que solo tienen derecho a hacer favores.” “Soy inferior, soy tonto, soy estúpido, fea, no me merezco que me quieran, a quién voy a gustar”

 (YO+/-TU+/-): REALISTA, MODO REALISTA: “Podemos seguir cooperando” “Yo estoy básicamente bien, Tú estás básicamente bien”.

Cuando uno se cuestiona quién es, entonces empieza a darse cuenta, a situarse frente a la realidad, “aquí y ahora”. El cambio llama a la puerta. ¿El cambio? ¿Qué es el cambio?                                        

6.- LAS ETAPAS DEL CAMBIO

EL MODELO TRANSTEÓRICO

James Prochaska y Carlo Diclemente crearon el MODELO TRANSTEÓRICO del cambio para el tratamiento de los trastornos adictivos. Aplicable al cambio en general.

 Es la teoría más generalizada en este momento. hay otras.

Se resume en SEIS ETAPAS: PRECONTEMPLACIÓN: La persona no es consciente de que tiene un problema. CONTEMPLACIÓN: Ambivalencia ante el problema. PREPARACIÓN PARA LA ACCIÓN: Pide ayuda. ACCIÓN: Dispuesta a hacer cambios. MANTENIMIENTO: Mantiene los hábitos saludables. RECAÍDA: Forma parte del proceso.

De las catorce acepciones de la palabra cambiar en el Diccionario de la Real Academia, las que más se aproximan a lo que entendemos por cambio psicológico serían: “Modificarse la apariencia, condición o comportamiento.”

“Mudar o alterar su condición o apariencia física o moral”.

¿Es algo más lo que entiende la psicoterapia? Ese algo más, que se ha de dar para que surja el Cambio, depende de la Actitud Asertiva de la persona y que, según el Modelo Transteórico requiere superar las etapas Precontemplativa (pasivo-evitativa), Contemplativa (dubitativa), la Preparación para la Acción (pidiendo ayuda), llegar a la Acción (hacer cambios), y Mantenimiento (mantener los hábitos saludables). Sin descartar la Recaída, integrándolo como parte del proceso de aprendizaje.

En definitiva, tener el Poder de la vida. Darse los Permisos. Y saber Protegerse. Manejar el Arte de decir No, y no sentirse culpable. Afrontar los conflictos, sin evitarlos, ni actuar de forma agresiva. Controlar los pensamientos, las emociones y los sentimientos sin enredarse en ellos y dejarlos fluir.

Todo lo cual producirá bienestar personal, aunque el conflicto relacional no se resuelva.

7.- LAS CONDICIONES BÁSICAS PARA EL CAMBIO

Las condiciones básicas del cambio se dan sólo cuando existe: “SILENCIO PASIVO Y ALERTA(Jiddu Krisnhamurti)

Para que se dé el “cambio” en el “aquí y ahora”, y sea duradero, la condición sine qua non, es “DARSE CUENTA”

Y qué requiere “DARSE CUENTA”: Control, domino de los pensamientos, emociones y sentimientos. Cuando el cerebro no controla los pensamientos, emociones y sentimientos, domina el ruido, en consecuencia, reina el caos y la confusión en diferentes grados de estrés.

Uno se siente mal.

Si la mente consigue que el cerebro deje “FLUIR” pensamientos, emociones y sentimientos, no entreteniéndose, ni enredándose en ellos, desaparecerá el ruido, el caos y la confusión. Entonces la mente estará tranquila, no tranquilizada, quieta, no aquietada. Limpia.

La mente logrará así el “SILENCIO PASIVO Y ALERTA”.

Como consecuencia produce la acción sana. La persona actúa entonces, de forma adecuada, madura, frente a la realidad, por difícil y complicada que sea.

8 + EL FALSO PODER DE HACER DAÑO

 EL FALSO PODER DE HACER DAÑO. (Terapia Gestáltica. Emociones y Sentimientos)

Es un mito. “A mí, en verdad, ningún daño me ha de hacer nadie, por mucho que quiera: que no creo que, el malo pueda causar daño al hombre de bien” (Sócrates)

“NADA” ni “NADIE” puede hacerme “DAÑO”, si yo no quiero”.

“NADA”: Situación, circunstancia, problema, conflicto por difícil, complicado que se presente.

 “NADIE”: sujeto, individuo, persona, amigo, enemigo, familia, pareja, hijos, pueden hacerme “daño”, si yo no quiero.

Sólo podrán hacerme daño físico (maltrato, violencia física), pero nunca psicológico, aunque alguien lo pretenda (manipulación). El “DAÑO” psicológico siempre me lo hago yo, cuando mis emociones y sentimientos pasan de cincuenta, en una escala de cero a cien, es decir, cuando no los controlo, domino, ni sé encauzarlos.

“El que podamos hacer daño y nos puedan hacer daño psicológico” es un mito, a través del cual nos dejamos manipular y, a la vez, manipulamos. Cierta educación tradicional, no ayuda. El miedo, tristeza, sorpresa, enfado, amor, alegría y sus derivados son emociones y sentimientos nuestros. Brotan dentro de nosotros por estímulos tanto externos como internos. El estímulo no es la causa.

Soy yo, quien los controla, domina, encauza y maneja de manera asertiva. Solamente yo. Soy el único responsable de hacerme daño o no.

9.- CÍRCULO TÓXICO

El Círculo Tóxico lo forman tres componentes esenciales: IDEAS IRRACIONALES, SENTIMIENTOS INADECUADOS, CONDUCTAS INAPROPIADAS (Terapia cognitiva, emotiva, conductual, Albert Ellis)

Otro de los abordajes a tener muy en cuenta en la terapia es el llamado: “Círculo Tóxico”. Que en realidad es una especie de enredo circular que intoxica a nivel personal y relacional.

¿Qué son IDEAS IRRACIONALES? Según el DRA: Irracional es algo (alguien) que carece de razón: irrazonable, absurdo, descabellado, disparatado, ilógico, inverosímil, paradójico. Albert Ellis señala once creencias irracionales básicas que fueron sintetizadas posteriormente (1977) en tres: “Debo hacer las cosas bien y merecer la aprobación de los demás por mis actuaciones”. “Los demás deben actuar de forma agradable, considerada y justa”. “La vida debe ofrecerme unas condiciones buenas y fáciles para que pueda conseguir lo que quiero sin mucho esfuerzo y comodidad”.

 ¿Qué sucede cuando las ideas irracionales no se cumplen?

Que nos dejamos enredar por EMOCIONES y SENTIMIENTOS INADECUADOS: tristeza, miedo, sorpresa, enfado, amor, alegría y derivados.

¿A qué conducen las ideas irracionales y los sentimientos inadecuados?

A CONDUCTAS INAPROPIADAS, que nos hacen sentir mal, y seguir enredándonos en las mismas ideas irracionales.

Y vuelta al círculo o bucle. De ahí su toxicidad.

¿Cómo salir? RACIONALIZANDO, es decir, buscando alternativas racionales a los pensamientos, creencias, por irrazonables, absurdas, descabelladas, disparatadas, ilógicas, inverosímiles, y paradójicas que sean.

10.- TRIÁNGULO TRÁGICO CÓMICO

El triángulo trágico cómico se manifiesta a través de tres actitudes que interaccionan entre sí: SALVADOR, VÍCTIMA, PERSEGUIDOR. (Análisis transaccional, Eric Berne)

El psicólogo Stephen Karpman lo denomina “triángulo dramático”. Una especie de juego manipulativo, más o menos consciente, que utilizamos en las relaciones. Yo lo denomino “triángulo trágico-cómico”. “Trágico”, porque son actitudes tóxicas para la propia salud mental y relacional. “Cómico”, porque observadas a distancia producen hilaridad.

¿Cómo actúan?:

SALVADOR: Necesita que se les necesite: ofrecerse, darse, entregarse, adelantarse, acoger, solucionar, fortalecer, etc.

VÍCTIMA: Necesita ayuda y compasión permanente: humillarse, acomplejarse, olvidarse, culparse, quejarse, excusarse, reprocharse, etc.

PERSEGUIDOR: Necesita que le reconozcan la autoridad: ordenar, mandar, atormentar, atemorizar, prohibir, etc.

¿Dónde reside la toxicidad personal y relacional? En la manipulación. Son tres actitudes manipulativas de ejercer “poder” hacia los demás. Son interactivas, es decir, aunque predomine una de ellas, uno puede pasar de una a otra sin solución de continuidad. No son actitudes asertivas. Producen malestar y vacío. Deterioran las relaciones de todo tipo.

¿Cómo salir del Triángulo?

En primer lugar, “Dándose Cuenta” de su utilización en nuestra vida, como un mecanismo de defensa ante los problemas y conflictos.

En segundo lugar, aprendiendo el “Arte de decir No”, y no sentirse culpable. Es decir, ser asertivos, como hemos explicado anteriormente.

11.- ACTITUDES ANTE LOS TRASTORNOS SEXUALES

  Actitudes básicas ante los trastornos sexuales: DESDRAMATIZAR, DESMITIFICAR, DESEXUALIZAR, DESCULPABILIZAR

Sirven igual para los hombres que para las mujeres, lo que sucede que ellas, se lo toman de otra manera, menos complicada. A los hombres se les cae el mundo encima, cuando empiezan a experimentar algún trastorno sexual. Llámese: disfunción eréctil, eyaculación precoz, eyaculación retardada, falta de deseo, dispareunia. Suelen sentirse peor que en cualquiera de las tragedias, incluida las guerras, decía León Tolstói. ¿Qué hacer? En primer lugar, revisión urológica para descartar que no hay nada fisiológico. En segundo lugar, acudir al sexólogo, y si es clínico mejor, pues una gran parte de las disfunciones sexuales suelen provenir de causas psicológicas: hábitos sexuales erróneos, estrés, mala alimentación, falta de ejercicio físico, etc. Las actitudes básicas a la hora de afrontar cualquier trastorno sexual podríamos resumirlo en estas cuatro palabras:

DESDRAMATIZAR:  Quiere decir “quitar pasión y virulencia a un asunto” (DRAE). Uno empieza a dar vueltas de día y de noche. De modo especial cuando se aproxima el momento de pasar a la acción. Cuanta más procupación, más caos. Y menos riego llega al pene, ya que es un órgano vasodilatador. Es una forma de somatización, y de que se auto cumpla lo que no se desea. Son trastornos que los hombres pueden padecer en diversos momentos de su vida y a cualquier edad, con más probabilidad en la edad madura. No hay que darles más importancia que la justa, acudiendo a un especialista para averiguar las causas y realizar la psicoterapia pertinente.

DESMITIFICAR: La definición del Diccionario de la Real Academia Española quiere decir: “disminuir o privar de atributos (cualidad que tiene una persona o cosa) míticos (fantástico o irreal) u otros semejantes”, indica de forma excelente por dónde conviene actuar cuando nos encontramos con una problemática semejante. Al preguntar cuál era el principal órgano sexual, en muchas ocasiones la respuesta suele ser: el pene. Mitificar el pene es darle más importancia que al cerebro. De ahí la adecuada educación sexual y desde edades tempranas. Cuanto más centrada está la sexualidad en los órganos genitales y en la penetración, más riesgo de padecer trastornos sexuales.

DESEXUALIZAR:  Esta palabra, aunque no existe en el Diccionario de la Real Academia Española, nos viene bien a la psicoterapia psicosexual, a la hora de desmitificar la focalización obsesiva, vagina-pene, que generalmente está entre las causas de los trastornos sexuales. El DRAE define la sexualidad como:” conjunto de condiciones anatómicas y fisiológicas que caracterizan a cada sexo” o “apetito sexual, propensión al placer carnal”. Es evidente que somos seres sexuados, sexuales y afectivos. Para OMS, la salud sexual: “Es la integración de los elementos somáticos, emocionales e intelectuales y sociales del ser sexual, por medios que sean enriquecedores y que potencien la personalidad, la comunicación y el amor. Toda persona tiene derecho a recibir información sexual y a considerar que las relaciones sexuales sirvan para el placer”. La salud o bienestar sexual, va mucho más allá de la mitificación, o de reducir la sexualidad a un compartimento estanco, enfatizando sólo el placer de la penetración. ¿Conoce usted sus más de diez zonas erógenas y las de su pareja? ¿Los juegos eróticos forman parte importante de las relaciones sexuales? ¿Suelen dedicarse “tiempo sin tiempo” para divertirse y disfrutar sexualmente? ¿Los detalles forman parte habitual de ese juego?, etc.

DESCULPABILIZAR:  Otra palabra que no está en el Diccionario de la Real Academia Española, sin embargo, es muy importante a la hora de hacer psicoterapia sexual.  Culpabilizar para el DRAE quiere decir: “culpar o considerar culpable a alguien”.  El término “culpa” suele utilizarse como: imputación, hecho que es causante de otra cosa, omisión de diligencia exigible a un sujeto, delito culposo, sentimiento de culpa, arma de manipulación, tortura psicológica, etc. La culpa no es sana. Es un sentimiento neurótico, es decir, cargado de irrealidad o realidad desfigurada. Un mecanismo de defensa para ocultar la verdadera realidad y seguir repitiendo las mismas conductas erróneas. Con la culpabilidad no hay cambio, sólo tortura personal.  Por eso desculpabilizarse es tomar conciencia, es decir, “darse cuenta”, responsabilizarse. Cuando uno es responsable, toma las decisiones precisas para no cometer los mismos errores. Deja de machacarse inútilmente con la culpa.        

                  

12.- CLAVES PARA QUE UNA RELACIÓN DE PAREJA FUNCIONE

Claves para que una relación de pareja funcione: INTIMIDAD PASIÓN COMPROMISO (Triángulo del amor. Robert J. Stenrberg)

Robert J. Stenrberg, psicólogo americano conocido por sus interesantes aportaciones en el ámbito de los estudios sobre la inteligencia, es aún más conocido por su teoría sobre el amor y las relaciones interpersonales.

El llamado “TRIÁNGULO DEL AMOR”: INTIMIDAD, PASIÓN, COMPROMISO:

INTIMIDAD: Cercanía, conexión, confianza, complicidad, amistad, afecto.

PASIÓN: Excitación, atracción física, impulso, necesidad de estar con, tener relaciones íntimas.

COMPROMISO: Decisión de seguir, vivencias, historia de la relación.

Estos serían los tres vértices de la pirámide. A partir de aquí, dependiendo de las combinaciones de los diferentes elementos, surgirán las clases distintas de amor o tipos de amor:

   INTIMIDAD (Sólo): Cariño

   PASIÓN (Sólo): Encaprichamiento

   COMPROMISO (Sólo): Amor vacío

   PASIÓN + INTIMIDAD: Amor romántico

   INTIMIDAD + COMPROMISO: Amor sociable

   PASIÓN + COMPROMISO: Amor fatuo

   INTIMIDAD + PASIÓN + COMPROMISO: Amor consumado

Años de experiencia de consulta con parejas me han hecho constatar que cuando se confrontan con dicho triángulo, ya sea a nivel individual o como pareja, rápidamente se sitúan.

Es un referente sencillo y claro, que posibilita el cambio.

“En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.”

                                                                                            Albert Einstein